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Lexapro: ¿Qué es y para qué sirve?

Lexapro: ¿Qué es y para qué sirve?

Lexapro es un medicamento antidepresivo compuesto con escitalopram que es indicado para el tratamiento de diversos trastornos de la conducta, en particular, la depresión y su mantenimiento. Asimismo, Lexapro puede ser usado para trastornos de ansiedad (generalizada, asociada a depresión, en fobia social), trastornos de pánico y trastornos obsesivos compulsivos.

El escitalopram es un inhibidor de la recaptura de la serotonina; ésta es un neurotransmisor que ayuda a regular el estado de ánimo, el sueño, el apetito, el deseo sexual y demás conductas.

Dosis de Lexapro

La vía de administración de Lexapro es oral, con o sin alimentos.

  • Depresión: 10 mg al día, dosis máxima de 20 mg.
  • Ansiedad generalizada: 10 mg al día, dosis máxima de 20 mg, con ajuste con una semana de diferencia.
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC): 10 mg al día, dosis máxima de 20 mg.
  • Trastorno de pánico: 5 mg al día, y después de una semana aumentar a 10 mg diarios.

La duración del tratamiento dependerá de la gravedad del caso y la respuesta del paciente, pero se comprenden periodos de 6 meses como mínimo.

Para pacientes con insuficiencia hepática y edad avanzada, se sugiere ajustar la dosis a la mitad.

¿Lexapro engorda?

La respuesta rápida es no, no se ha comprobado de manera cabal que Lexapro aumente el peso de los pacientes. Es natural que muchos antidepresivos causen estas reacciones, sin embargo, en el caso de escitalopram, parte de sus efectos secundarios es la falta de apetito, lo cual puede dar un indicio de su carencia de aumento de tallas.

Si ocurre el caso de engordar cuando se esa este fármaco, el médico debe averiguar las causas reales de ese problema y tratarlo.

¿Cuánto cuesta y dónde comprar Lexapro?

Si necesitas adquirir este medicamento, lo puedes hallar sin complicaciones en la mayoría de farmacias físicas y en línea del país.

Actualmente en el mercado, existen cuatro presentaciones de Lexapro:

  • Caja con 14 tabletas de 10 mg cada una, su precio oscila entre 840 y 920 pesos mexicanos.
  • Caja con 28 tabletas de 20 mg cada una, su precio oscila entre 1,600 y 1650 pesos mexicanos.
  • Caja con 14 tabletas de 10 mg cada una, su precio oscila entre 1,670 y 1,750 pesos mexicanos.
  • Caja con 28 tabletas de 20 mg cada una, su precio oscila entre 3,600 y 3,800 pesos mexicanos.

Recuerda que puede adquirir Lexapro en farmacias Prixz, Smartclub, Farmalisto, San Pablo, Del Ahorro, entre otras.

Lexapro y alcohol

La toma de alcohol durante el tratamiento con Lexapro está contraindicada. Esto se debe a que las bebidas alcohólicas potencian los efectos secundarios del fármaco, por lo cual, se puede poner en riesgo la integridad del paciente.

Asimismo, Lexapro es metabolizada por el hígado, por lo que, si existe un exceso de alcohol, puedes provocar que el hígado se sature y no pueda procesar correctamente el medicamento.

Consideraciones antes de usar Lexapro

Antes de iniciar un tratamiento con Lexapro, tu médico debe informarte sobre los riesgos y restricciones que esto implica. Revisa la siguiente información.

Contraindicaciones

  • Hipersensibilidad a la sustancia.
  • Si se toman otros medicamentos inhibidores no selectivos de la monoaminooxidasa para tratar la ansiedad o depresión.
  • Si se sufren alteraciones cardiacas.

Precauciones

  • Riesgo de pensamiento suicidas al inicio del tratamiento.
  • Insuficiencia renal grave.
  • Insuficiencia hepática grave.
  • Antecedentes o padecimiento actual de glaucoma de ángulo cerrado.
  • Epilepsia.
  • Predisposición a desarrollar trastornos cardiacos.
  • Uso conjunto con medicamentos que contengan Hierba de San Juan.
  • Diabetes.
  • Nivel disminuido de sodio en la sangre.
  • Puede haber un aumento de fracturas óseas.

Efectos secundarios de Lexapro

Este medicamento puede producir las siguientes reacciones:

  • Náuseas.
  • Diarrea o estreñimiento.
  • Vómitos.
  • Sequedad en la boca.
  • Insomnio o somnolencia.
  • Pérdida de peso.
  • Disminución o aumento del apetito.
  • Mareos,
  • Temblor.
  • Sinusitis.
  • Artralgia o dolor en las articulaciones.
  • Alteraciones en la eyaculación, impotencia, disminución del deseo sexual.
  • Ansiedad.
  • Sueños anormales.