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Collarín: ¿Qué es y para qué sirve?

Collarín: ¿Qué es y para qué sirve?

El Collarín es un aparato ortopédico que rodea el cuello y se utiliza para inmovilizar las vértebras cervicales después de alguna lesión o accidente, esto con el fin de disminuir el dolor, las contracturas y evitar lesiones a nivel de la médula espinal.

Asimismo, está considerado como el primer elemento involucrado en una inmovilización y sus principales características para usarlo es que debe:

  • Ser cómodo, compacto y fácil de colocar
  • Apoyar el peso de la cabeza en una posición neutra
  • Venir en diferentes tallas y ser translúcido para las radiografías
  • Evitar los movimientos laterales, rotacionales y anteroposteriores de la cabeza

Recuerde que, algunos modelos de collarín incorporan aberturas de ventilación para reducir el calor y la humedad que se acumulan en las zonas de contacto con la piel.

¿Dónde comprar un Collarín y cuánto cuesta?

Para poder comprar  un Collarín al mejor precio es importante que consulte las promociones de farmacias físicas y en línea, pero en Prixz tenemos acceso a cientos de farmacias en toda la República Mexicana y nuestros Prixzers buscarán su pedido en todos los establecimientos que hagan falta.


Asimismo, para comprar un Collarín puede optar por las grandes cadenas comerciales en México pero, sin duda, en Prixz encontrará mejores promociones y su compra siempre estará protegida; además, podrá pagar en efectivo o en algún OXXO.

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Un Collarín cuesta aproximadamente 107.10 pesos mexicanos en farmacias o supermercados físicos, así como en algunas tiendas en línea.

¿Qué tipos de collarines existen?

Collarín blando: Prácticamente no limita la movilidad del cuello y ayuda a soportar la cabeza de forma cómoda para dejar descansar a los músculos y articulaciones del cuello.

Collarín semirrígido: Este tipo de collarín limita un poco más la flexión y la extensión del cuello respecto al blando, ya que la parte de arriba y de abajo tienen almohadillas de apoyo, pero su uso es muy similar al collarín blando.

Collarín rígido: Con este tipo de collarín se consigue una inmovilización más importante porque tiene más apoyos, normalmente suelen apoyar en la zona de la mandíbula y la barbilla, así como en el hueso esternón y en la parte trasera de la cabeza.

¿Cómo se coloca un collarín?

  1. Primeramente, se le recomienda al paciente que elija el tamaño del collarín adecuado en función de la distancia entre el músculo trapecio de su espalda y la mandíbula
  2. Para ponerlo hay que colocar la columna cervical en posición neutra, retirar el cabello, prendas y joyas que puedan obstaculizar el proceso, como cadenas o aretes largos
  3. Se coloca el collarín alrededor del cuello y se utiliza el sistema de cierre

Lo más importante es poner un collarín del tamaño correcto, ya que si es más pequeño podría oprimir los vasos sanguíneos o afectar la circulación cerebral, y en caso de que sea más grande no cumpliría su propósito de inmovilizar la columna cervical del paciente.

¿Qué beneficios tiene usar el collarín?

El uso regular del collarín, cuando se ha producido una lesión o se recupera de alguna cirugía, tiene varios beneficios, entre ellos:

  • Reduce la carga de los músculos del cuello
  • Reduce dolores y molestias por hipermovilidad
  • Ayuda a disminuir dolores asociados a la distensión cervical
  • Es útil en el tratamiento de tortícolis, rizopatía cervical y cambios degenerativos

Consideraciones antes de usarlo

El uso de cualquier tipo de collarín cervical puede tener efectos adversos, aunque no todas las personas los sufran, tales como:

  • Debilidad o atrofia de la musculatura cervical
  • Molestias en la articulación temporomaxilar durante los primeros días de uso
  • Maceración y predisposición de la piel a las infecciones por bacterias y hongos
  • Lesiones cutáneas por rozamiento, aumento de sudoración y falta de transpiración
  • Reacciones alérgicas por contacto directo con el material del collarín o cuadros irritativos cutáneos

Importante, dichos síntomas generalmente desaparecen al suspender el tratamiento, pero si empeoran o persisten consulte a su médico.