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Ansiedad: ¿Qué es y cómo tratarla?

La ansiedad es una respuesta normal ante una situación de estrés. Cuando aparece, el cuerpo y la mente se concentran de mejor manera y dedican su energía a superar los obstáculos. Sin embargo, cuando esta respuesta se torna de manera desmedida y empieza a interferir con la vida diaria, se habla de un trastorno de ansiedad.

La persona que sufre de ansiedad empieza a tener un deterioro paulatino de su funcionamiento fisiológico y psicosocial; siendo incapaz de desarrollarse con sus pares y, en casos graves, paralizándose para realizar cualquier actividad.

En México, se estima que el 14.3% de los ciudadanos padecen de ansiedad generalizada y de ellos, el 50% tiene menos de 25 años.

Causas de y síntomas de la ansiedad

Referirnos a una causa exacta que desencadene la ansiedad no es posible, ya que, hasta la fecha, la medicina no la hallado. Sin embargo, se sabe que la influencia de la genética y las experiencias de vida son factores importantes para su desarrollo.


También, se puede hablar que la ansiedad puede aparecer como síntoma de otras enfermedades, por lo cual, se debe revisar y descartar afecciones como:

  • Hipertiroidismo.
  • Tumores que segregan hormonas responsables de provocar sensaciones de “escapar”.
  • Diabetes.
  • Problemas cardiacos.

Asimismo, entre los factores de riesgo que existen para que la ansiedad se presente:

  • Estrés debido a los problemas diarios de la vida como la economía, la muerte de algún familiar o padecer alguna enfermedad.
  • Personalidad tímida o retraída tienen más probabilidades de padecer ansiedad.
  • El abuso de alcohol o sustancias puede provocar síntomas de abstinencia, que genera situaciones más graves de ansiedad.

Síntomas de la ansiedad

Cuando observamos a una persona con signos de ansiedad, o nosotros mismos la padecemos, debemos saber la intensidad y la duración que presentan, ya que poder identificarlos, será primordial para poder buscar ayuda.

Entre las señales más habituales de ansiedad, están:

  • Aumento de ritmo cardiaco.
  • Debilidad, fatiga.
  • Evitar situaciones sociales.
  • Irritabilidad.
  • Nerviosismo y agitación constante.
  • No poder concentrarse en otra cosa que no sea el problema actual. Preocupación excesiva.
  • Paranoia, sensación de peligro constante.
  • Problemas de sueño.
  • Problemas gastrointestinales.
  • Temblores.
  • Tensión muscular.

Tipos de ansiedad

Entre los tipos de ansiedad más frecuentes que se nombran, están:

Trastorno de ansiedad generalizada

Se refiere a una ansiedad que existe por todas o casi todas las actividades y rutinas del día a día. Si bien, sí pueden existir situaciones que provoquen estrés, en este trastorno se piensa en todo momento en los problemas y la forma en que pueden resolverse. Son personas que no pueden lidiar con la incertidumbre y temen olvidar o pasar algo por alto.

Trastorno de pánico

Se refiere a aquellos ataques de pánico que se dan de manera repentina y que se intensifican en pocos minutos. Su duración es corta, pero puede dañar la forma en que la persona se relaciona con el mundo, haciendo que evite las actividades donde tuvo el ataque.

Fobias

Es una reacción de ansiedad exacerbada cuando una persona es expuesta a una cosa o una situación en particular. Todos conocemos las comunes a arañas o lugares cerrados. También puede existir la fobia a la posible vergüenza social, llamado fobia social.

¿Cómo controlar la ansiedad?

Si bien es común escuchar que la ansiedad se puede quitar “echándole ganas”, la realidad es que se necesita una evaluación psicológica para determinar el grado del problema y desempeñar los tratamientos adecuados.

Existen 2 maneras para tratar la ansiedad:

Psicoterapia: Consiste en analizar los pensamientos y comportamientos del paciente y enfocarlos a realizar algo diferente. La más común de las terapias es la cognitiva conductual.

Medicación: Algunos antidepresivos y ansiolíticos son efectos para disminuir la forma en que las personas reaccionan a ciertas situaciones. Elegir el adecuado siempre va de la mano del especialista médico.

Un tratamiento que incluya la psicoterapia y la medicación han probado dar mejores resultados.