Ir al Contenido

Metadona: ¿Qué es y para qué sirve?

La metadona es un potente opiáceo que es usado para aliviar el dolor fuerte en personas que sufren de enfermedades crónicas como el cáncer. Su uso también incluye el tratamiento de la dependencia de la heroína y otras drogas similares, de manera particular en los síntomas propios del síndrome de abstinencia. Por sus propiedades, frecuentemente es comparada con la morfina.

La metadona es una buena alternativa analgésica ya que se trata de una droga liposoluble, con amplia distribución en los tejidos, lo que mantiene su concentración plasmática durante la administración crónica.

En términos científicos, la metadona carece de metabolitos activos, siendo su eliminación independiente de la función renal. Presenta buena biodisponibilidad oral y larga vida media, sumadas a actividad antagonista sobre el receptor N-Metil D-Aspartato (NMDA) lo que aumenta su efectividad en los casos de tolerancia opioide.

¿A qué grupo pertenece la metadona?

El grupo farmacoterapéutico al que pertenece la metadona es analgésico narcótico sintético.

Presentaciones de metadona

Este medicamento cuenta con las siguientes presentaciones:

  • Tabletas 5 mg
  • Solución inyectable 10 mg/ml
  • Solución inyectable 10 mg/ml

Nombres comerciales de metadona

En el mercado puede encontrar metadona bajo los siguientes nombres:

  • Rubidexol
  • Lif
  • Amidone
  • Eptadone
  • Gobbidona
  • Metagesic
  • Metapad
  • Metasedin

La metadona debe adquirirse en las farmacias mediante la receta médica.

Dosis recomendada de metadona

La dosis se basa en la frecuencia de los síntomas de abstinencia y debe ser adaptada a cada paciente de acuerdo a su propia situación y a cómo se siente.

Tabletas

Dolor:

  • Adultos: 2.5 a  10  mg  cada  3  o  4    En  uso  crónico  debe  ajustarse  de  acuerdo  a  la  respuesta del paciente.

Dependencia a los narcóticos:

  • Adultos: Iniciar  con  15  a  40  mg  una  vez  al  día  e  ir  disminuyéndola      La  dosis de mantenimiento debe ser determinada por las necesidades del paciente hasta un máximo de 120 mg.

Solución inyectable

Dolor:

  • Adultos: Iniciar  con  5  a  10  mg  intravenoso  (también  puede  utilizarse  por  vía  subcutánea  o intramuscular) cada 8 a 12 horas

Dependencia a los narcóticos (solo si no se puede utilizar la vía oral):

  • Adultos: Iniciar  con  15  a  40  mg  por  día  (por  vía  intramuscular  preferiblemente)  e  ir  disminuyéndola gradualmente en intervalos de 1 a 2 días según respuesta del paciente.

Riesgos y contraindicaciones de metadona

El tratamiento con metadona debe ser recetado por un médico, de preferencia que cuente con experiencia en la terapia de pacientes con dependencia de opioides.

No deberá administrarse si presenta los siguientes síntomas:

  • Hipersensibilidad al principio activo, al benzoato o a alguno de los excipientes
  • Uso durante una crisis de asma aguda
  • Intoxicación etílica.
  • Ausencia de dependencia de sustancias opioides

Al igual que con todos los analgésicos opioides, este medicamento no se administrará a pacientes con deficiencia hepática grave, dado que podría desencadenar una encefalopatía portal y sistémica en pacientes con alteraciones hepáticas graves.

Efectos secundarios de metadona

Durante el tratamiento con este medicamento el paciente puede desarrollar uno o más de los siguientes efectos secundarios:

  • Dolor de cabeza
  • Aumento de peso
  • Dolor de estómago
  • Boca seca
  • Dolor en la lengua
  • Rubor
  • Dificultad para orinar
  • Cambios de humor
  • Problemas de la vista
  • Problemas de sueño
  • Convulsiones
  • Picazón
  • Urticaria
  • Sarpullido
  • Inflamación de los ojos, el rostro, la boca, la lengua o la garganta
  • Ronquera
  • Dificultad para respirar o tragar
  • Somnolencia extrema
  • Agitación
  • Alucinaciones
  • Fiebre
  • Sudoración
  • Confusión
  • Ritmo cardiaco rápido
  • Temblores
  • Espasmos
  • Rigidez muscular intensa
  • Pérdida de coordinación
  • Náusea, vómitos o diarrea,
  • Falta de apetito
  • Mareos
  • Incapacidad para lograr o mantener una erección
  • Menstruación irregular
  • Menos deseo sexual

En caso de presentar cualquiera de estos síntomas contacte de inmediato a su médico.