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La jarra del buen beber: ¿Qué es?

La jarra del buen beber es una propuesta de la Secretaría de Salud, mediante la cual, se indica que las cantidades de líquidos que se deben consumir. Incluye líquidos comunes, sin embargo, se debe ingerir de 1.5 a 2 litros de agua simple. Esta cantidad está estipulada por día, así se garantiza la hidratación necesaria para el correcto funcionamiento del cuerpo humano.

¿Por qué es importante el consumo de líquidos?

Los líquidos están presentes en varios órganos de nuestro cuerpo y cumple con varias funciones, entre las cuales se puede destacar:

  • El 90% del cerebro es líquido.
  • Las lágrimas que limpian y lubrican el ojo.
  • Forma parte de la saliva, que es fundamental para el sistema digestivo.
  • Los líquidos regulan la temperatura.
  • Los líquidos son fundamentales para el buen funcionamiento de los riñones. No beber la suficiente cantidad de líquidos, especialmente agua, pone en riesgo el sistema renal y la salud entera.
  • Ingerir líquidos facilita la digestión y evita el estreñimiento.
  • El agua aporta sodio, potasio y otras sales minerales que ayudan al organismo.
  • Los músculos necesitan el 70% de líquidos.
  • El 85% de la sangre está compuesto por agua.
  • Las articulaciones ocupan líquidos para su correcto funcionamiento.

Por todas estas razones, la cantidad de agua que ingerimos es fundamental para mantener a nuestro sistema saludable.

¿En qué consiste la jarra del buen beber?

El cuerpo humano está conformado en su mayoría por líquido, el líquido ocupa el 50% o 70%. El agua sale de nuestro cuerpo a través del sudor o de la orina, por lo que se debe reponer.

Por esto, la jarra del buen comer plantea la cantidad adecuada de líquidos que se consumen a diario, mediante los cuales se mantiene el nivel de hidratación en el cuerpo humano.

Los niveles de líquido se enlistan por importancia, es decir,  del que se requiere mayor cantidad, hasta el que puede ser imprescindible.

En el primer nivel se encuentra el agua potable y simple, se debe consumir de 6 a 8 vasos de 350ml al día.

En el segundo nivel se propone leche semidescremada, leche descremada y bebidas de soya sin azúcar adicionada. La cantidad de ingesta de estos líquidos debe ser de 2 vasos máximo (700ml). Estos líquidos pueden ser ingeridos por niños mayores de dos años.

El tercer nivel está compuesto por café de grano y té sin azúcar. No se debe consumir más de 4 tazas al día (1.4 litros).

Para el cuarto nivel se contemplan las bebidas no calóricas con edulcorantes artificiales, de los cuales no se debe exceder 2 tazas al día (700ml).

Jugos de fruta, leche entera, bebidas alcohólicas o deportivas componen el quinto nivel y no deben exceder ½ vaso por día, es decir, 175ml.

Por último, los refrescos y agua de sabor componen el último nivel, y su ingesta no es recomendable, ya que la cantidad de líquido que aportan implica el consumo de grandes cantidades de azúcar y pueden representar un peligro para la salud.