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Vejiga hiperactiva

Te damos todos los detalles sobre los síntomas de la vejiga hiperactiva es una afección que se caracteriza por:

¿Qué es la vejiga hiperactiva?

El deseo repentino, intenso e incontrolable de orinar –incluso si la vejiga aún no está muy llena-
La necesidad de ir al baño más de 7 veces en el día y más de 2 veces en la noche
La pérdida involuntaria de orina antes o inmediatamente después de la micción
Además, la vejiga hiperactiva es un trastorno que afecta tanto a mujeres como hombres de cualquier edad, y no es necesariamente el resultado del envejecimiento.

¿Cómo sé si tengo el síntoma de vejiga hiperactiva?

La mayoría de las veces, el médico tratante solicita que el paciente se realice un examen de orina, esto con la finalidad de descartar la presencia de una infección urinaria, una causa común de esta afección.

Qué provoca la vejiga hiperactiva

  • Cálculos vesicales
  • Lesiones tumorales
  • Afecciones del sistema nervioso
  • Cirugía previa para incontinencia urinaria
  • Estrechamiento uretral

 

¿Qué médicos tratan la vejiga hiperactiva?

La vejiga hiperactiva es un padecimiento que debe ser tratado por especialistas en el tema, sin embargo, generalmente quien detecta la enfermedad en el paciente es su médico de confianza o cabecera, como:

  • Geriatra. Médico que se especializa en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades del adulto mayor.
  • Ginecólogo. Médico que se especializa en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades de la mujer.
  • Internista. Médico que se enfoca en el diagnóstico, tratamiento y prevención de las enfermedades del adulto –de los 15 años en adelante-, que no requieran tratamiento quirúrgico.
  • Médico General. Se encarga de la prevención, detección y tratamiento oportuno de las enfermedades desarrolladas a cualquier edad, es decir, puede atender tanto a niños como a personas de la tercera edad. Si éste es el médico de confianza del paciente, probablemente sea él quien dé al paciente un diagnóstico inicial de vejiga hiperactiva.

A partir del diagnóstico preliminar es probable que el médico tratante consulte a diversos especialistas o refiera al paciente con ellos para confirmar el diagnóstico y elegir el mejor tratamiento. Algunos de estos especialistas son:

  • Urólogo. Médico cirujano especializado en diagnosticar y tratar las enfermedades relacionadas con la anatomía del riñón, el aparato reproductor masculino y el sistema urinario tanto en hombres como en mujeres. Este especialista está capacitado para tratar casos de infección urinaria, así como afecciones en la vejiga.
  • Uroginecólogo. Médico cirujano con subespecialidad en urología y ginecología, especialista en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades relacionadas con los aparatos urinario y genital femenino, especialmente en las disfunciones del suelo pélvico.

¿Cómo se diagnostica la vejiga hiperactiva?

Como punto de partida, el médico deberá realizar un examen físico del paciente y elaborar un historial clínico completo a partir de preguntas generales sobre sus síntomas, antecedentes médicos, estilo de vida, hábitos alimenticios y características respecto a los hábitos urinarios.

Además, el médico deberá realizar una exploración física detallada que incluya la revisión de áreas pélvicas y genitales.

Algunos de los exámenes complementarios para diagnosticar un caso de vejiga hiperactiva son:

  • Cistometría. Estudio que se encarga de medir la presión en el interior de la vejiga y detectar qué tan bien está funcionando y si hay presencia de goteo urinario.
  • Cistoscopía. Esta prueba permite observar el revestimiento interno de uretra y la vejiga. Algunos resultados anormales pueden incluir piedras, tumores y estrechamiento uretral.
  • Electromiografía. Prueba que se encarga de medir la integridad del sistema nervioso, es decir, evalúa los impulsos nerviosos entre el esfínter urinario y los músculos de la vejiga.
  • Examen de orina. Una muestra de orina es examinada para descartar una infección urinaria o la presencia de sangre en la orina.
  • Orina residual posterior al vaciado. Como su nombre lo indica, mide la cantidad de orina acumulada en la vejiga después de su vaciado. En una persona sana, la cantidad de orina residual posterior a la micción no debe ser mayor a 30 ml.
  • Ultrasonido pélvico y renal. Las imágenes observadas gracias a esta prueba permiten examinar el sistema urinario desde los riñones hasta la vejiga y detectar la presencia de anormalidades.
  • Uroflujometría. Mide la velocidad y volumen del flujo urinario del paciente al orinar.
  • Videourodinamia. Estudio anatómico y funcional de la vejiga, a través del cual se evalúan las presiones durante el llenado vesical, así como durante el vaciamiento.

Cómo se cura la vejiga hiperactiva

Un aspecto importante dentro del tratamiento de la vejiga hiperactiva es realizar modificaciones en el estilo de vida del paciente, pues está comprobado que los tratamientos naturales que involucran cambios en el comportamiento pueden evitar hasta la mitad de los episodios de incontinencia urinaria, sin involucrar efectos secundarios.

Tratamientos naturales

Existen varios hábitos y cambios en el estilo de vida del paciente que pueden ayudar a tratar y controlar la vejiga hiperactiva. Algunos de ellos son:

  • Realizar ejercicios del piso pélvico (ejercicios de Kegel). Este tipo de ejercicios consisten en apretar, mantener y relajar de forma gradual los músculos que se usan para iniciar y detener la micción. El paciente deberá realizar 3 series de 10 repeticiones.
  • Entrenamiento de la vejiga. Este hábito consiste en hacer todo lo posible por establecer un horario para vaciar la vejiga. Determinar horarios para orinar así como esperar el momento indicado para ir al baño incrementará de forma gradual los intervalos entre una micción y la siguiente.
  • Dieta. Evitar el consumo de líquidos y bebidas con cafeína antes de dormir es indispensable para aminorar la incontinencia urinaria.

Tratamiento farmacológico

La prescripción médica del paciente con vejiga hiperactiva dependerá de las causas que hayan provocado la afección. Algunos de los medicamentos más comunes son:

  • Agonistas beta-3 adrenérgicos. Su función principal es relajar el tejido muscular que rodea la vejiga, permitiendo que ésta se llene con una mayor eficiencia. Desafortunadamente, este tipo de medicamentos pueden causar aumento en la presión arterial, dolor de cabeza, congestión nasal, infecciones en el tracto urinario y reacciones alérgicas.
  • Anticolinérgicos. Bloquean el impulso nervioso de la vejiga, inhibiendo la frecuencia en las contracciones musculares. Con esto, disminuyen la urgencia de orinar e incrementan la capacidad de almacenamiento de la vejiga. Algunos de los efectos secundarios son visión borrosa, constipación, boca seca y palpitaciones.
  • Antidepresivos tricíclicos. Relajan los músculos de la vejiga, disminuyendo la urgencia de orinar. Pueden causar confusión, mareo y boca seca.
  • Estrógenos. En mujeres menopáusicas, la terapia hormonal se encarga de reestablecer los niveles hormonales, por lo que disminuyen la sequedad del revestimiento de la vejiga aumentando su capacidad, además de disminuir la sequedad alrededor de la uretra y controlar la hipersensibilidad.
  • Toxina botulínica. Las inyecciones intravesicales de Botox ® ayudan a relajar los músculos de la vejiga y alivian los síntomas relacionados con esta afección.

Tratamiento quirúrgico

La cirugía de vejiga es recomendable siempre y cuando los métodos mencionados anteriormente hayan fallado, o cuando la severidad de los síntomas sea incapacitante para el paciente.

Algunas de los procedimientos quirúrgicos más comunes para tratar este padecimiento son:

  • Aumento de vejiga. Consiste en adherir un segmento del intestino a la pared de la vejiga para aumentar su capacidad.
  • Aplicación de implante. Se realiza insertando un aparato por debajo de la piel, el cual emite impulsos eléctricos al nervio sacro –localizado en la base de la columna- el cual controla la vejiga y los músculos circundantes.

Todo lo que debes saber de la vejiga hiperactiva

  • ¿Cuáles son las causas más comunes de la vejiga hiperactiva?
  • ¿Una condición médica más grave puede desarrollar la vejiga hiperactiva como síntoma, como un problema hormonal o estructural?
  • ¿La vejiga hiperactiva es un proceso natural del envejecimiento?
  • ¿Existen pruebas específicas para diagnosticar este trastorno de vejiga?
  • ¿Cuáles son los síntomas más comunes relacionados con esta afección?
  • ¿La vejiga hiperactiva tiene cura o es un padecimiento crónico-degenerativo?
  • ¿Cuáles son los tratamientos más comunes para atender esta enfermedad?
  • ¿Es indispensable el tratamiento a base de fármacos? ¿Éstos tienen efectos secundarios?
  • ¿Cuánto tiempo después de haber comenzado el tratamiento comenzarán a disminuir los síntomas?
  • ¿En qué casos es necesaria la práctica de una cirugía?
  • ¿Cuáles son los riesgos de no recibir el tratamiento correcto a tiempo?
  • ¿Existen terapias alternativas para tratar este padecimiento?
  • ¿El estrés puede ser un disparador de los síntomas?
  • ¿Se debe modificar la alimentación?
  • ¿Ciertas bebidas o alimentos pueden desatar o empeorar los síntomas?
  • ¿Existen ejercicios que sirvan para disminuir los problemas de vejiga?
  • ¿Hay un límite en la cantidad de líquidos que se pueden consumir al día?
  • ¿Se debe suspender el consumo de líquidos cierto tiempo antes de dormir?
  • ¿La cafeína puede empeorar los síntomas y aumentar la frecuencia de las visitas al baño?