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Infarto de miocardio

El infarto de miocardio o trombosis coronaria, comúnmente conocido como ataque al corazón, ocurre cuando alguna zona del músculo cardiaco sufre una disminución grave o prolongada de oxígeno, es decir, cuando hay un bloqueo del flujo sanguíneo.

¿Qué es el infarto de miocardio?

Este bloqueo ocurre debido a la presencia de un coágulo, el cual obstruye las arterias coronarias, encargadas de llevar sangre y oxígeno al corazón. Algunas veces, el bloqueo se debe también a un espasmo (estrechamiento repentino) de la arteria.

Cuando el flujo sanguíneo es bloqueado por un coágulo, las células cardiacas mueren por falta de oxígeno, causando daño al corazón.

Causas del infarto de miocardio

Una de las principales causas del bloqueo sanguíneo del corazón es la formación de placa, sustancia compuesta por colesterol y otras células, que se acumula en las paredes de las arterias.

¿Cómo se produce un infarto?

Se rompe la placa. Lo que provoca que las plaquetas y otras sustancias formen un coágulo que bloquea el flujo de sangre oxigenada.

Se acumula una gran cantidad de placa. Que puede estrechar las arterias coronarias hasta casi bloquearlas por completo.

Síntomas del infarto

El dolor en el tórax es el síntoma más común. Puede sentirse sólo en una parte del cuerpo o puede irradiarse del pecho a los brazos, hombro, cuello, mandíbula, abdomen o espalda.

El dolor puede ser leve o intenso y sentirse como una banda que aprieta el pecho, una indigestión intensa, peso sobre el pecho o presión muy fuerte. Por lo general, dura más de 5 minutos y puede desaparecer y regresar.

Otros síntomas son:

  • Ansiedad
  • Tos
  • Vértigo, mareos o desmayos
  • Náuseas
  • Molestia constante que parece indigestión
  • Palpitaciones muy rápidas o irregulares
  • Dificultad para respirar, fatiga o debilidad
  • Sudoración
  • Palidez en la piel
  • Hay personas que no presentan síntomas evidentes, lo que se conoce como ataque cardiaco silencioso. Este tipo de infarto afecta generalmente a personas mayores de 75 años o a diabéticos.

Urgencia: Ataque al corazón

Un infarto o ataque al corazón es un caso de urgencia. Si presentas alguno de los síntomas anteriores, llama inmediatamente a una ambulancia o a algún número de emergencias y no intentes manejar al hospital, ya que te pones en peligro y pones en peligro a los demás.

¿Cómo se es propenso a sufrir un infarto?

  • Edad (hombres mayores de 45 y mujeres mayores de 55)
  • Fumar
  • Sobrepeso y obesidad
  • Presión alta
  • Colesterol alto
  • Diabetes
  • Sedentarismo
  • Antecedentes de infarto en la familia
  • Infartos previos
  • Agina de pecho

Cómo prevenir ataques al corazón

El médico examinará el tórax con un estetoscopio para detectar cualquier ruido o irregularidad en el ritmo cardiaco.

También puede realizar un electrocardiograma (EGG) para trazar la actividad eléctrica del corazón; o una prueba de sangre para identificar ciertas enzimas que se filtran a la sangre después de haber sufrido un infarto.

La agiografía coronaria –examen que utiliza tinta especial y radiografías para ver cómo fluye la sangre al corazón-, puede ayudar a identificar si un arteria está bloqueada y cuál sería el mejor tratamiento.
Otras pruebas que pueden ayudar al diagnóstico son:

  • Ecocardiografía (ondas sonoras para crear imágenes más nítidas del corazón
  • Prueba de esfuerzo con ejercicio (para medir el efecto de la actividad física en el corazón)
  • Prueba de esfuerzo nuclear (método que muestra qué tan bien fluye la sangre al corazón)

Tratamiento para el infarto

Recibir atención médica inmediata es fundamental para sobrevivir a un ataque al corazón.

Los medicamentos trombolíticos (que disuelven los coágulos) pueden hacer la diferencia si se administran oportunamente (durante la primera hora en la que se presentan los síntomas), ya que ayudan a desbloquear las arterias y prevenir o limitar las lesiones del corazón.

Si una persona no respira o no responde a los estímulos externos, es necesario recurrir a la reanimación cardiopulmonar, que consiste en dar un masaje al corazón mediante 30 compresiones de pecho por cada dos insuflaciones de aire (respiración boca a boca).

Cuando se presenta un paro cardiaco, el médico o el equipo de emergencias pueden usar un desfibrilador para enviar electrochoques al corazón y hacer que éste vuelva a latir.

Después del infarto de miocardio se deberá seguir un tratamiento que puede incluir varios medicamentos (como antiplaquetarios, betabloqueantes, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) o estatinas) para reducir el riesgo de otro ataque.

La recuperación puede ser lenta y es necesaria la rehabilitación, por lo que es recomendable el reposo y evitar actividades agotadoras.

Consejos para evitar paros de corazón

Reduciendo los factores de riesgo; por ejemplo:

  • Dejar de fumar
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Controlar tu peso
  • Mantener una alimentación equilibrada (baja en grasas y colesterol)
  • Reducir tu consumo de sal
  • Controlar tu presión arterial
  • No ingerir bebidas alcohólicas en exceso
  • Evitar el estrés
  • Mantener la diabetes bajo control
  • Hacerte un check up regularmente